El río Mandeo en Chelo: una ruta de agua y puentes colgantes cerca de Betanzos
6,3 km por las dos orillas del Mandeo, con puente colgante, balneario antiguo y pozas donde el perro se refresca. Ruta oficial de la Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas.
6.3 km · Dificultad media
A un paso de Betanzos, el río Mandeo forma en Chelo uno de los paseos fluviales más bonitos de la provincia. Es una ruta oficial de la Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo.
El recorrido
Sale del aparcamiento de Chelo y sigue la orilla izquierda hasta la minicentral de Zarzo. Allí se cruza el río por un puente colgante y se vuelve por la otra orilla, pasando por el viejo balneario de O Bocelo. En total, unos 6,3 km de dificultad media.
Para el perro
Hay muchos puntos para que se refresque y hasta una playa fluvial: lleva toalla para el coche. Las normas son las de la ley gallega: correa en espacios públicos, y suelto en caminos rurales solo si no molesta ni causa daños.
Cuidado con
Las rocas con musgo resbalan muchísimo con lluvia. Si hay barro en una orilla, cruza a la otra. En los cruces de senderos, quédate siempre con el que va más pegado al río.
Cuándo ir
Todo el año: en invierno se ven mejor las aves y en primavera se oyen más. El aparcamiento de Chelo es pequeño, así que mejor temprano.
Si te sabe a poco
La ruta SM.05 Veiga do Mandeo alarga el paseo hasta unos 9 km. Y Betanzos, con su casco histórico, queda a diez minutos para terminar el día.