Ruta con Coco por el Camino Inglés
112 km, seis etapas y una aventura compartida con Coco. Recorremos el Camino Inglés desde Ferrol hasta Santiago descubriendo lugares donde peregrinos y perros son bienvenidos.
112.4 km · Dificultad media

Ruta con Coco por el Camino Inglés
112 kilómetros, seis etapas y una aventura para compartir
Hacer el Camino de Santiago ya es una experiencia especial. Hacerlo acompañado de tu perro lo convierte en algo diferente.
En nuestro caso, el protagonista de esta aventura fue Coco, un dálmata de dos años, 23 kilos de energía, curiosidad y ganas de saludar a todo el que se cruza en su camino.
Decidimos recorrer juntos el Camino Inglés desde Ferrol hasta Santiago de Compostela. Más de 112 kilómetros atravesando pueblos, bosques, caminos rurales, rías y pequeñas aldeas, con un objetivo añadido: descubrir y compartir aquellos lugares en los que un peregrino puede parar acompañado de su perro.
Porque viajar con perro no debería significar conformarse con ver los sitios desde fuera.
El Camino empieza en Ferrol
El Camino Inglés tiene dos puntos de partida tradicionales: Ferrol y A Coruña. Nosotros elegimos Ferrol para recorrer el itinerario completo hasta Santiago.
Desde Ferrol nos esperaban aproximadamente 112 kilómetros hasta Compostela, una ruta de dificultad media que atraviesa algunos de los paisajes más característicos del norte de Galicia.
Pero para Coco el Camino empezó mucho antes de dar el primer paso.
Olfatear cada esquina, investigar cada camino, saludar a otros peregrinos y comprobar qué había detrás de cada curva formaban parte de su particular manera de hacer el Camino.
Y pronto descubrimos algo importante: caminar con un perro cambia tu forma de recorrerlo.
Vas más despacio. Te fijas más. Hablas con más gente. Haces más paradas.
Y disfrutas de lugares que quizá pasarías por alto caminando solo.
El Camino se hace diferente cuando tienes cuatro patas caminando a tu lado.
Etapa 1 · Ferrol – Neda
Nuestra aventura comenzó en Ferrol.
Los primeros kilómetros sirven también para encontrar el ritmo. Coco, como buen dálmata, no necesitaba demasiada motivación para caminar: necesitaba más bien aprender que aquello no era una carrera.
El recorrido nos llevó poco a poco hacia Narón y Neda, combinando zonas urbanas con caminos más tranquilos.
Una de las claves de viajar con perro es aprovechar las paradas para descansar, beber y dejar que también él disfrute del entorno.
Etapa 2 · Neda – Pontedeume
Esta etapa nos llevó hacia Fene, Cabanas y Pontedeume.
Aquí el Camino empieza a sentirse mucho más como una aventura de naturaleza. Los caminos, el verde y la cercanía de la ría hacen que caminar acompañado de un perro tenga todavía más sentido.
Para Coco era difícil resistirse a investigar cada nuevo olor.
Para nosotros, una de las mejores partes del Camino era precisamente esa: no tener demasiada prisa.
Llegar, parar, descubrir.
Y volver a caminar.
Etapa 3 · Pontedeume – Betanzos
Probablemente una de las etapas más bonitas de nuestra aventura.
Salimos de Pontedeume dejando atrás la ría y avanzamos hacia Miño, Paderne y finalmente Betanzos.
El Camino empieza aquí a alternar tramos de bosque, caminos rurales y pequeñas poblaciones.
Para Coco fue una auténtica fiesta.
Cada tramo de bosque significaba una nueva colección de olores. Cada peregrino, una oportunidad para hacer un nuevo amigo.
Y nosotros empezamos a comprobar que viajar con perro también genera una conexión diferente con las personas que encuentras por el Camino.
Etapa 4 · Betanzos – Bruma
Esta fue una de las etapas en las que más notamos que el Camino Inglés no es simplemente un paseo.
El paisaje cambia y aparecen algunos de los tramos más exigentes de la ruta.
Aquí hay que gestionar bien el esfuerzo, especialmente cuando se viaja con un perro joven y enérgico como Coco.
Porque que él quiera seguir caminando no significa necesariamente que no necesite descansar.
Una regla para hacer el Camino con perro: El ritmo lo marca el que tiene cuatro patas.
Paradas frecuentes, agua, descanso y atención a las almohadillas son parte de nuestra rutina.
Y algo que aprendimos rápidamente: conviene planificar con antelación dónde comer y dónde dormir.
No todos los alojamientos aceptan perros y, cuando hablamos de un perro de 23 kg, las condiciones pueden ser diferentes.
Por eso, antes de cada etapa, merece la pena comprobarlo.
Etapa 5 · Bruma – Sigüeiro
Ya queda menos.
Desde Bruma el Camino continúa hacia Ordes y Oroso hasta llegar a Sigüeiro.
El paisaje vuelve a cambiar y los kilómetros empiezan a pesar un poco más.
Bueno… a nosotros.
Coco seguía teniendo energía.
Durante el Camino nos dimos cuenta de que uno de los grandes atractivos de hacerlo con perro es precisamente compartir esos pequeños momentos que normalmente no aparecen en ninguna guía.
Una parada a beber agua.
Un camino entre árboles.
Un saludo.
Un descanso al sol.
Una siesta después de comer.
Son cosas pequeñas, pero terminan siendo las que recuerdas.
Etapa 6 · Sigüeiro – Santiago
Última etapa.
Ya se nota que Santiago está cerca.
Los kilómetros pasan entre caminos, zonas rurales y los últimos tramos antes de entrar en Compostela.
Y entonces llega ese momento que habíamos imaginado durante todo el viaje:
las primeras calles de Santiago.
Después de más de cien kilómetros, llegar a la Plaza del Obradoiro acompañado de Coco tiene algo especial.
Él probablemente no sabía que acabábamos de completar el Camino Inglés.
Pero nosotros sí.
Y mientras nos hacíamos la foto de llegada, pensé que el Camino había sido mucho más que caminar desde Ferrol hasta Santiago.
Había sido descubrir una forma diferente de viajar juntos.
¿Y dónde puede dormir y comer un perro en el Camino?
Esta es probablemente la parte más útil de nuestra experiencia.
A lo largo del Camino Inglés existen alojamientos, restaurantes y otros establecimientos vinculados a las diferentes etapas. La propia Red Stelar del Camino Inglés recoge establecimientos de alojamiento y restauración distribuidos por el recorrido.
Pero si haces el Camino con perro, nuestra recomendación es comprobar siempre las condiciones directamente antes de reservar.
Especialmente si tu perro es grande.